Michael Hirst

6. Vikings, una serie de machotes

VikingsQue los vikingos eran brutotes, y rubios, lo tenía más o menos claro. Que no llevaban cuernos lo escuché el otro día en un programa de viajes de no sé qué canal (como veréis, precisión y gusto por el detalle, jeje). Que les gustaba más un barco que a un tonto un lápiz, pues también, más o menos, era fácil de esperar. Que Thor era también un bestia, bueno, como el resto de los dioses, que no se andaba ninguno con chiquitas.

Hasta ahí toda mi sabiduría sobre los vikingos y sus costumbres. Así que cuando en el listado de la EZTV que visito a diario aparecieron los “amables” rubiacos me picó la curiosidad. ¿Qué podía esperar de una serie con tintes históricos firmada por el mismo tipo que hizo Los Tudor, osea Michel Hirst, de la cual me echaré una cutre-reseña pronto? Pues por lo menos una buena factura, estupenda banda sonora, una ambientación muy cuidada, aunque no seré yo quien detecte si cometen errores de bulto en el vestuario o el idioma, y en definitiva, una serie entretenida. Desde luego, los paisajes son de impresión, los actores son bastante desconocidos, y también bastante nórdicos y guaperas, los muy rubios, salvo el impagable Gabriel Byrne, que además de moreno y con pinta de primo adoptado, es bien conocido y, además, así como medio maluno.

Y, si Girls estaba claro que es y será una serie de chicas, aquí no puedo más que confirmar lo contrario. Es una serie de, por y para machotes de pelo en pecho y muchas ganas de romper mesas con los pectorales mientras gruñen, ven la Super Bowl y escuchan el Larguero en el pinganillo (¿lo siguen poniendo, a todo esto?).

Y he de decir que a mí me ha cansado bastante toda esa violencia explícita que desprenden esos seres medio primitivos y buenorros con toques trascendentales y de “soy algo más que un bruto que mato gente cuando bajo de mi barco y voy a descubrir el Oeste…” Pues mira que bien.

Y esas mujeres vikingas… Qué voy a decir de las palizas que se pegan marido y mujer rubios y vikingos para arreglar sus diferencias conyugales… Pues que la verdad es que molan, para que nos vamos a engañar. Al menos dan caña hasta que las ponen en su sitio, que para algo era el siglo 9 d.C, ¿pero dónde vas con esas ínfulas, chata? Que aunque pegues mandobles a discreción eres la esposa y a ti no te toca navegar y descubrir mundo, lo tuyo es quedarte en casa con los críos y cuidarme el ganado, mujer! En fin, el personaje de la mujer tiene recorrido y parece interesante, pero no me termina de enganchar. Será que no me la creo mucho, será que, como su santo, pone cara de “te voy a dar un mamporro que te voy a poner los dientes de corona” y como que no me cae bien.

Resumiendo, que es una mini-serie de aventuras movidita, de bastante batallita y mucho barbudo gritón. El protagonista no me encanta, y el argumento, héroe que desafía las leyes y lo establecido para descubrir nuevas tierras y la gloria, pues que me deja un poco como igual. Dicen que habrá segunda temporada. Por si se entusiasman con la primera o se encariñan con los protagonistas.

Porque aunque no sea mi preferida, la serie mala, mala, no es. Y al menos es corta. Que eso, en ciertos casos, es de agradecer.

Se la recomiendo: a los amantes de la historia menos romántica y con violencia más realista, sin efectos especiales notables y actores desconocidos.

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